Celta de Vigo.

Nos faltó la doble vuelta a la cerradura

Opinión - Tribuna Libre

Ayer nos faltó la doble vuelta a la cerradura. Después de un partido así una se puede lamentar de muchas cosas: de las bajas por acumulación de tarjetas; de la “mala pata”, y nunca mejor dicho, de Roberto Lago; del gol rival en el último minuto sin tiros previos entre los tres palos; de las dos crucetas de Roberto Trashorras; de los dos puntos que vuelan de Balaídos…

Es cierto que no hicimos nuestro mejor fútbol y que durante los primeros cuarenta y cinco minutos el Xerez tuvo llegada. Aunque no tiraran entre los tres palos ni una sola vez, supieron sacar provecho de nuestras carencias defensivas y de la movilidad de un inspirado Óscar Díaz, vago redomado en su periplo celeste en Vigo dónde siempre antepuso su falta de compromiso a su calidad.
Debo admitir que no entendí el planteamiento del Celta anterior al gol, ese Celta que se queda a la expectativa con la primera línea de presión muy retrasada y decide no morder ni meter la pierna hasta que el rival entre en campo propio. Jugar así fuera de casa es mucho más que lógico y aconsejable en según qué encuentros, pero en casa no. En casa hay que morder de área a área. Saltarle a la yugular hasta al portero. El Celta se dejó llevar y, en un partido marcado por las ausencias defensivas, es un riesgo innecesario, en mi opinión. [ Ler máis ]


De nuevo volvemos a sacar punta de las jugadas a balón parado y tras una falta vestida por Trashorras y peinada por Catalá, Quique De Lucas encuentra su momento para llevarse la pelota al huerto y adelantarnos en el marcador.

Y a partir de ese momento sí, el Celta se viene arriba y la línea Quique-David-Roberto entra a morder adelantando la presión diez metros. Algo que no se había hecho los minutos previos con alguna excepción aislada de David Rodríguez.
En esos últimos compases de la primera parte royeron los huesos del churrasco hasta dejarlos bien limpitos, aprovechando los espacios que tanto nos gustan para recrearnos. Los minutos de desborde y más eléctricos del partido junto con las internadas posteriores a la entrada de Michu.

Con el pitido del descanso y posterior inicio de la segunda parte la cosa volvió a cambiar. Roberto Lago no pudo seguir y entró un Dani Abalo que cumplió con su trabajo defensivo, en ocasiones perdiendo la posición y terminando jugadas en el centro de la defensa, pero solventando los problemas que le fueron surgiendo.

Entendí el planteamiento de Paco Herrera de un tercer central para dar más libertad ofensiva a Abalo. Jugador que el partido iba pidiendo desde la primera parte. Entró por la necesidad de Lago pero tengo claro que este encuentro necesitaba profundidad a gritos para combatir las no subidas de nuestros laterales, motivadas por las molestias de Roberto y la prioridad defensiva de Víctor; así como encontrar salida a los marcajes al hombre de 2x1 que se estaban comiendo Trashorras, De Lucas y David. Sobre todo el primero y el último. Eché de menos la clarividencia futbolística de nuestro tridente, así como las limpias salidas de balón de Vila y la templanza del centro del campo.

En ese trabajo de servir de vía de escape para el asfixiado triunvirato suele brillar Álex López, hombre centrado ayer en dar "cuartelillo" a una sofocada línea defensiva y que además arrastraba una lumbalgia. Con Bustos, y su justificante médico todavía en la mano tras la reciente visita a la enfermería, y un Garai con tendencia de ir de más a menos se cerraba un medio centro con menos plomo que en otras citas.

La entrada de Michu por Trashorras ayudó a redirigir las subidas en busca de profundidad, toda la metralla estaba orientada hacia esa banda derecha donde se concentraban nuestros tres hombres de ataque en esos últimos minutos: Abalo llegando desde atrás, De Lucas ofreciéndose y Michu dirigiendo la subida del balón. Ganamos metros pero nos faltó calma y claridad. Álex la tuvo en sus botas después del primer centro colgado por Dani Abalo pero la llave seguía guardada en el bolsillo y al candado del marcador le faltaba la doble vuelta. Ese segundo gol, el de la calma y la sentencia.

Existen partidos en los que los últimos minutos significan agobio y una espera agónica por el pitido final pero ayer no era uno de esos días. No nos estaban haciendo daño con sus llegadas, no teníamos grandes sustos ni apuros. No había nerviosismo en las sensaciones.

Pero de un “nada” salió un gol. De un salto entre Catalá y José Mari voló un balón entre Bermejo y Ortega, controlándolo el primero y mandándolo al fondo de las mallas ante la pasmada mirada de Túñez. Un 1-1 que te sube la bilis a la garganta y hace aparecer la impotencia.

Vimos cerrado un marcador antes de tiempo y el fútbol nos volvió a dar en la frente con esa sabia lección de que los partidos hay que matarlos y que no acaban hasta el pitido final del árbitro.

La masa estuvo ahí pero faltó pulso para amasarla.

 

Primer Equipo

[34ª] Celta 1 - Valencia 1

62 Lecturas

  CELTA: Sergio, Hugo Mallo, Cabral, Sergi Gómez (Tucu Hernández, min.72), Roncaglia (Fon...

[33ª] Celta 2 - Barcelona 2

47 Lecturas

  CELTA: Sergio, Wass, Sergi Gómez, Roncaglia, Jonny, Lobotka, Brais Méndez (Boyé, min.8...

[32ª] Leganés 1 - Celta 0

55 Lecturas

Leganés: Cuéllar, Zaldúa, Bustinza, Siovas, Diego Rico, Rubén Pérez, Gumbau (Mauro, mi...

Xogador temporada

Failed to get Items, check your parameters!

Opinión

Galería